El homenajeado era capellán del Ejército durante la dictadura militar y estaba al tanto de todo lo que les pasaba a los presos políticos, porque los visitaba en los Penales, tanto de varones como de mujeres.
Una de las ex presas políticas, cuya familia tenía una relación cercana con el cura, relató en su testimonio que cuando Marozzi fue a visitarlas al Penal de Mujeres, ella le dijo que quería confesarse.
En realidad intentaba hacerles llegar a sus padres, información sobre su situación… y la primera pregunta que el cura le hizo fue que si había tenido relaciones sexuales con su novio, y aprovechó para instigarla a que dijera a los militares todo lo que había hecho.
No demostró ningún interés por la situación en que estaban, vio las ventanas del pabellón tapiadas, y fue testigo de las condiciones en que estaban las presas, jamás dio a conocer las malas condiciones de vida ni hizo nada al respecto.
En noviembre de 1976, dentro del Penal de Varones, los presos estaban en una profunda angustia, porque habían sacado del penal a Cecilio Kamenetzky y Mario Giribaldi, para torturarlos en la SIDE local.
El asesinato de Cecilio Kamenetzky y Mario Giribaldi, el 13 de noviembre de 1976, causó gran conmoción en la ciudad de Santiago del Estero. Se hicieron aparatosos operativos, porque las autoridades alegaban que ambos habían intentado fugarse, Kamenetzky había sido alcanzado por las balas, pero Giribaldi había logrado darse a la fuga. Está desaparecido.
El capellán del ejército Marozzi a pesar de conocer el destino de ambos, haciendo gala de un cinismo asqueroso, les dijo a los presos que Cecilio y Mario estaban bien y que pronto regresarían, y ofició una misa por el pronto regreso.
Fue convocado a prestar testimonio, en 2004, si bien no está acusado de delitos por la justicia, tal vez le quisieron dar la oportunidad de arrepentirse y colaborar. Al pedo.
Se asustó bastante el cura, porque se presentó con un abogado. Le preguntaron respecto de los ex presos que lo habían nombrado y no recordaba a ninguno. Además se encargó de aclarar que la cárcel de mujeres era un lugar nuevo limpio higiénico y las detenidas estaban bien tratadas, según decían ellas mismas y se quejaban de que no podían ver a los familiares
Carlos Marozzi es el único cura que fue mencionado en el juicio por el asesinato de Cecilio Kamenetzky y en diversos testimonios. Así que, cuanto menos, resulta inexplicable la distinción del Concejo Deliberante.
Por lo que pude averiguar, el proyecto aparentemente fue presentado por la Concejal Berta Toledo de Padilla, del bloque de Concejales “Dr. Raúl Ricardo Alfonsín”
Será que siguen las ideas de Alfonsín o las de Marozzi?
Los organismos de DDHH, obviamente pusieron el grito en el cielo, y se generaron manifestaciones de repudio.
Finalmente, fueron convocados al despacho del intendente de la ciudad Capital de Santiago del Estero, Hugo Infante, quien les informó que ordenó el retiro de la ordenanza.
Yo creo que estas cosas las hacen a propósito... si nadie está atento, pasan.
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Todo un símbolo.

La cosa se puso más densa cuando se abrió una causa en Kentucky por tres presuntas víctimas de abusos sexuales, en la cual se pidió que Benedicto XVI comparezca ante el tribunal para declarar.
Ahí mismo, el diario romano La Repubblica denunció que la aparente indiferencia del Vaticano ante esos abusos no es nueva y publicó una carta, revelada por los abogados de la víctimas (durante 25 años) del reverendo Lawrence Murphy en California.
La carta, fechada en 1963, era del reverendo Gerardo Fitzgerald, un sacerdote que se ocupaba de curas con “problemas morales” y estaba dirigida al entonces pontífice Pablo VI. En la misiva, el padre Fitzgerald le pedía al Papa autorización para remover a los curas con “impulsos sexuales dirigidos a menores”. Según los abogados de las víctimas, en aquel momento, como ahora, el Vaticano NO HIZO NADA.
“Tengo un profundo sentido de traición y remordimiento por los crímenes de pedofilia, pero también un renovado empeño en no ocultar ni uno de esos delitos, sin esconder nada, sin temblores o minimizaciones”, prometió el cardenal levantando el dedito.
Hace dos años, el papa Maledicto 16, alguna vez conocido con el apodo de “Rottweiler de Dios”, mostró su lado más amable en una peregrinación a Estados Unidos. Los expertos de la TV hablaron de su suave cabello blanco, de su sonrisa, su “gran calidez y sentido del humor”, dijo Thomas Noble, director del Departamento de Historia de la Universidad de Notre Dame.
Male entonces, lamentó "profundamente" los abusos de menores de edad cometidos en el seno de la Iglesia católica en la carta abierta dirigida a los obispos irlandeses y publicada en el Vaticano.
El cardenal Bertone afirmó en Chile que “muchos psicólogos, muchos psiquiatras, han demostrado que no hay relación entre celibato y pedofilia, pero muchos otros han demostrado, y me han dicho recientemente, que hay relación entre homosexualidad y pedofilia. Esto es verdad, éste es el problema”, dijo sin ruborizarse























