01 abril 2009

LA ENCRUCIJADA DE ALFONSÍN

Todos los eventos por la muerte del ex presidente Alfonsín, me hicieron revolver en nuestra historia reciente.
De muchas cosas que me impregnaron de esa época, la que más recuerdo es:







La llamada "teoría de los dos demonios", vio la luz en 1984 a partir del Informe de la CONADEP, conocido como el Nunca Más. Según esta teoría, en los años '70 la sociedad argentina fue rehén de la lucha entre dos demonios, la ultraizquierda (la guerrilla) y la ultraderecha (las FFAA).

Según esa teoría, como todas las víctimas eran de uno u otro “bando”, se mataron entre ellos y ya está, dejémonos de joder con el pasado.

La teoría fue utilizada para justificar las leyes de “Punto Final” y “Obediencia Debida” de Alfonsín, para terminar con los indultos de Menem y no es otra cosa que un recurso retórico que pretende que todos los actores sociales de hace treinta años eran iguales. Insiste en que hubo una guerra civil a la que llaman "Guerra Sucia", y a lo sumo admiten que, como en toda guerra, se produjeron hechos indeseables que ellos llaman "excesos".

Pretender imposibles empates de responsabilidades y para eso subrayar las culpas de todos, es como decir: nadie, ninguno. El viejo truco de que si "todos" somos culpables, en realidad "ninguno" lo es.

Todas miserables mentiras.

La cosa es que no había dos demonios, había dos proyectos de país.

Según un estudio del ejército, había a lo sumo mil quinientos guerrilleros, sumando todos los grupos guerrilleros en el país. “Aniquilando” a todos ellos, todavía cabe preguntar qué pasó con los 28 mil quinientos que no eran guerrilleros. (y para qué hablar de los 500 niños apropiados, no?). El 30,2% de los desaparecidos eran Obreros, el 1% Estudiantes, el 17,9% Empleados, 10,7% Profesionales, el 5,7% Docentes, el 5% Autónomos, el 3,8% Amas de Casa, el 2,5% Conscriptos y personal subalterno de fuerzas de seguridad, el 1,6% Periodistas, el 1,3% Actores, Artistas y el 0,3% Religiosos, curas, monjas.

El juicio a los ex-comandantes en 1985 fue oportuno para judicializar la política, eliminando ideologías y compromisos políticos. Lo central era determinar que se habían cometido crímenes, sin preguntarse el móvil político de las acciones de las víctimas y de los represores.

El discurso del Nunca Más es un “discurso sedante”: exculpa a cómplices o responsables; disciplina y niega a los denunciadores; horroriza, paraliza (pero tranquiliza) al que “jamás supo nada”.

Pero sedante, sobre todo, porque asegura que Nunca Más sucederá. No importa porqué, pero no pasará más. El presente es así “virginizado”, ahora “todos somos democráticos”, no importa qué hayamos hecho antes.

Por poner un ejemplo: los mismos medios de comunicación que dieron sustento ideológico a la dictadura, ahora se reposicionan y son defensores a ultranza de la democracia, sin ningún tipo de autocrítica ni cargo de conciencia

Se encapsula el pasado, se condena la violencia de manera abstracta, se vacía y se simplifica el contexto histórico y se edifica un “borrón y cuenta nueva”

Lo que era una sociedad movilizada y la expresión política de la lucha de clases se simplifica en una violencia que queda demonizada, despolitizada y separada del proceso histórico social que le dio origen, quitándole el sentido.

La derrota fue profunda. No sólo por la cantidad de muertos, desaparecidos, torturados, exiliados y las heridas que quedaron abiertas. En los 70’ se luchaba por evitar el país que tenemos hoy. Se luchaba para que no lleguen los 90’, que llegaron irremediablemente.

El futuro ya llegó, todo un palo, ya lo ves.

Se luchaba contra la explotación que sufrían los obreros, por parte de una patronal avariciosa.
Actualmente, lo mejor que te puede pasar, de últimas, es que te exploten … porque implica que tenés trabajo y estás en el sistema.
Ahora la lucha es para reducir la marginalidad, los que ya no tienen NADA de NADA.

La democracia que supimos conseguir a partir del 83, se la debemos a muchos luchadores. Entre tantos de ellos estaba Raúl Alfonsín, que no era el único.

Que en paz descanses, Alfonsín.

Rescato al estadista, al que discutió con la Iglesia, al que se bancó la chiflatina ensordecedora de la Sociedad Rural en el '88, con cara adusta





(y ahora tienen la hipocresía de ir a visitarlo en el lecho de enfermo) (de qué estará tan contento el hijo de Alfonsín?)

(toda la fanfarria de los que fueron a visitarlo...)







Rescato al que votaba a favor de Cuba en la OEA, al que le ganó a Luder (que traía como lastre a la AAA e Isabelita), al que fue el primero (y el único) presidente que voté con optimismo y con las dos manos, ilusionada, por todo lo que íbamos a hacer!!!

Buenas noches.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Luzbe: sabés lo que te aprecio no? por ello me voy a permitir disentir.
La lucha por los Derechos Humanos no empezó hace seis años. Hace seis años se recuperaron a partir de los indultos y de las desgraciadas leyes de obediencia debida y punto final.
Pero la lucha comenzó en 1975 con la fundaci´n de la Asamblea Permanente de los Derechos Huamnos.
Uno de los fundadores fué Raul Alfonsín y que precisamente no se dedicaba a "figurar" se dedicaba a defender, presentar habeas corpus, buscar justicia en aquellos años de plomo, que no empezaron con la dictadura, sólo empeoraron. Había que tener huevos en aquellos años. ¿Cuantos de los que hoy se rasgan las dictaduras trabajaron en serio por los derechos humanos en esos años??????
Lo mismo que 1983 para juzgar y encanar a las juntas, no?? con los militares aún alzados, y muchos, pero muchos de los hoy oficialistas arengándolos... Y las leyes de obediencia debida y punto final? no te voy a negar que fueron una gran, pero gran cagada. Y lo putié y reputié por eso, pero esas leyes se las arrancaron a punta de pistola los carapintadas, hoy devenidos en "demócratas" aldo rico ex intendente de San Miguel y hoy asesor (no sé de qué mierda)del vicegobernador y presidente del PJ bonaerense Balestrini.
Afonsín fué un hombre con aciertos y errores, como todos, pero esencialmente fué un demócrata con mayúsculas, un hombre decente...cuántos hoy pueden decir lo mismo?


Un beso

Il Huomo dei Cazzo Longo

Luz dijo...

Si, amigo. Nadie le resta eso a Alfonsín.
Sólo que al menos a mí me cae un poco pesado el uso y abuso que hacen los medios.
El padre de la democracia? Me parece excesivo. Y las madres de Plaza de Mayo, qué son entonces?

Los organismos de DDHH (que Alfonsín integró) estaban llenos de mucha gente, que hace mucho más de 25 años que lucha tenazmente.
Creo que la inmensa esperanza que encarnó Raúl Alfonsín fue porporcional a la decepción que nos provocó.
Pero bueno, es muy confuso lo que su muerte me hace sentir.

Severian dijo...

Discrepo en la valoración del Nunca Más. Es cierto que la teoría de los dos demonios que se instauró en aquélla época fue una resma difícil de eliminar en los años subsiguientes, y que es la herramienta de la que se valen aún hoy los hijos de puta de entonces.

Pero a mi, que iba al jardín durante la dictadura, la lectura del Nunca Más en mis 17 ó 18 me marcó para siempre. Simplemente no podía aceptar que hubiera pasado algo así, y que alguna personas dijeran que la vida tenía que seguir como si nada. Supongo que mucho de ese pensamiento indefinido pero con alguna consistencia que hoy podría llamar mi ideología tiene que ver con aquélla experiencia.

Luz dijo...

Es cierto, Severian. El Nunca Más nos "esclareció" a los pibes de entonces.
Pero tal vez porque éramos tiernitos, y no habíamos vivido esos años.

KozmycBlues dijo...

Tu obsecuencia mental huele a vómito vencido

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